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Se ha hablado de “división” social o cultural julio 6, 2011

Posted by anibal123 in Sin categoría.
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Me permito escribir lo siguiente, con el objetivo de sanar ciertas heridas. No digo más cosas, porque el foro no está para poner almas al descubierto. Solicito caridad en sus respuestas. Caridad, comprensión, sencillez, humildad, mansedumbre. Recuerden que muy probablemente ustedes son almas, con muchísima más formación que la mía, y agradecería que compartan su riqueza espiritual. A nadie pido frases hirientes, ni comentarios que levanten resquemores. Muchas más cosas me encantaría escribir. Pero por respeto a su tiempo y por no ofender a nadie, callaré mucho. Y se lo iré susurrando poco a poco a mi director espiritual, para que limpiemos todo aquello que pudiese afectarme.

Con toda tranquilidad escribo lo siguiente: “¿Estás orgulloso por tus riquezas y te jactas de la gloria de tus antepasados? ¿Te engríes de la patria y de la belleza del cuerpo y de los honores que de todos recibes? Atiende a ti mismo que eres mortal, que eres tierra y en tierra te has de convertir. Vuelve la vista hacia los que antes de ti estuvieron en semejantes honras. ¿Dónde están los que fueron admirados por su poder político? ¿Dónde los oradores invencibles? ¿Dónde los que reunían públicas asambleas; los que alimentaban briosos corceles, los generales, los sátrapas, los tiranos? ¿No es todo polvo? ¿No fue todo fábula? ¿No se conserva en unos pocos huesos la memoria de su vida? Revuelve las sepulturas, a ver si puedes distinguir cuál fue el siervo y cuál el señor, quién el pobre y quién el rico. Separa, si puedes, al vasallo del rey, al valiente del cobarde, al hermoso del feo.” San Ambrosio. Texto publicado en el blog de un numerario de mi país. Copié todo el texto, aunque no hago señalamiento alguno sobre las primeras 3 líneas.

En honor a las palabras de san Ambrosio (que de alguna forma se apoyan en la palabra de Dios, aunque no presente un estudio de dicha concordancia), ¿Porqué hacer diferencias o divisiones, en base a las condiciones sociales? ¿No es inclusive más triste hacerlas en medios de formación de cualquier rama, brazo o prelatura de la Iglesia?

Y no hablo de exclusión. Nadie ha dicho exclusión. Reconozco que tienen mucha labor con gente pobre (eso sí… muy aparte de la labor de otra gente de mayores medios materiales). Hablo sobre si realmente Dios no se pone muy triste con esas “mescolanzas artificiales” que se evitan al reunir grupos de almas. Leer: “Eso sí, que adecúen cada actividad al grupo social y al nivel cultural a que se dirija, sin provocar mezcolanzas artificiales” Pilar Urbano en “El hombre de Villa Tevere”. Talvez piensen: “Cómo vamos a juntar a un estudiante de filosofía (a recibir medios de formación) con un obrero si no tienen conocimientos en común?” o “Cómo dar clases de doctrina a jóvenes mezclados con niños?”… comprendo. Esas divisiones son lógicas… pero no entiendo como dividen a los mismos ingenieros, a los mismos jóvenes, o a los mismos niños que todavía no tienen cartón alguno.

Déjenme repetir la última frase de san Ambrosio. “Revuelve las sepulturas, a ver si puedes distinguir cuál fue el siervo y cuál el señor, quién el pobre y quién el rico. Separa, si puedes, al vasallo del rey, al valiente del cobarde, al hermoso del feo.” Piensen. Piensen y observen sus centros de formación. Sus medios de formación. Los planes de vacaciones. Los paseos. Y nadie ha dicho “exclusión”. Se ha hablado de “división” social o cultural (que al final tienden a guardar una proporción directa entre ambas). Nadie me ha contado nada. Yo lo he visto en mi país, como se cuidan mucho aquellas divisiones.

Hace poco tuve la oportunida de conversar con uno de los fundadores (un hombre millonario, por cierto), de una importante comunidad carismática de mi país. Al tocar el tema, más o menos, ésto fue lo que me dijo: “No entiendo porque alguien habría de hacer divisiones sociales en la Iglesia. Nuestra comunidad es todo lo contrario. Se juntan obreros y amas de casa, con ingenieros y doctores. Pilotos con maquileros y otras ocupaciones más. A pesar que habrán niveles distintos de Gracia en el Cielo, no habrán divisiones en cuanto a las castas sociales, estatus o condición cultural. Si Dios no divide a sus hijos, ¿quién es el hombre para dividirse a sí mismo?”

Muchas gracias por su tiempo. Cuento con su caridad y respeto. Espero se haya captado el mensaje central de la presente y no se me responda con juegos elocuentes de palabras.
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Perdona, pero no entiendo dónde está la duda, porqué dices que tienes un resquemor interno: Reconoces que a un estudiante de filosofía no se le puede dar la misma formación que a un obrero ¿Qué es lo que has visto que no te gusta?

No sé a qué te refieres, pero sí hay algo evidente en lo que escribes, y no es ni más ni menos que somos todos pecadores, que nos queda mucho por avanzar, y precisamente es lo que eso me aporta a mí el Opus Dei: Los medios para ser mejor de cara a Dios… Porque de cara a los hombres, a estas alturas, me da lo mismo.

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