Opus Dey y madres solteras Febrero 14, 2008
Posted by uno del opus dei in madre opus dei, madre soltera, novia opus dei, noviazgo opus dei, opus, opus day, opus dei, opus dey, opusdei.trackback
Tomado de “Opus Dei al día”:
Alguien te pregunto que si siendo madre soltera, podria pertenecer al opus dey Una madre soltera puede ser del Opus Dei? y tu respondiste que nunca te lo habias planteado, y que necesitas conocer más para dar una respuesta, pero me llamo la atencion que afirmes asi tan a la ligera que una madre soltera desdice de ser buena cristiana…mi pregunta es ¿Está entonces etiquetada en el opus dey, una madre soltera, ya de no ser buena cristiana? (claro excluyendo casos de personas violadas)
No afirmé que una madre soltera sea mala cristiana, sino que una persona que desdice públicamente de su condición de cristiano no puede ser del Opus Dei, porque sería una contradicción.
Igual que una persona que públicamente no se comporta como un cristiano no puede ser de una orden religiosa, o de un movimiento de la Iglesia católica. Sería absurdo que tuviese interés en ser miembro de algo de la Iglesia, cuando sus hechos hablan contra ese interés de pertenecer a una institución de la Iglesia.
Antonio.
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pues claro que puede una madre soltera ser del Opus Dei. Cada historia es un mundo y no se puede etiquetar a las personas en plan grupo. Y las madres solteras tampoco son un grupo. Son personas que hay llegado a esa situación por situaciones concretas personales que cada una sabe.
Si uno se desdice públicamente de su condición de cristiano hace mal. Pero si se arrepiente hace muy requetebien porque Dios le está esperando para que lo haga.
Agustín de Hipona tuvo un hijo y nunca estuvo casado. Y lo veneramos como San Agustín.
En el Ave María rogamos por nosotros que somos pecadores.
Todos lo somos y confiamos en la misericordia de Dios. Para ser santo no importa el pasado sino el futuro y la lucha que se pone en amar a Dios.
Así que mucho ánimo que en el Opus Dei caben los que tengan vocación y, gracias a Dios, miramos para delante y nunca para atrás.
Tener un pasado turbulento o no, no impide la llamada a la santidad
Salu2
javier